Símbolos Enfermeros: La lámpara

Entre algunas de las cosas que identifican a la Enfermería desde sus comienzos “modernos” es la lámpara…

Pues bien esto tiene un por qué y se lo debemos a  Florence Nightingale, la precursora de la enfermería moderna. Durante la guerra de Crimea en 1854, por las noches, cuando todo el equipo de enfermeras y médicos se había retirado, ella hacía rondas en solitario para observar el estado de los pacientes y velar por ellos. Asistía desde el punto de vista emocional a quien necesitara de consuelo y aliento; tal es así que entre los soldados se gano el  seudónimo de ” la dama de la lámpara” en alusión a la lampara turca que portaba para iluminar su camino cuando diariamente recorría los pasillos llenos de soldados heridos.

Actualmente, en Londres, podemos visitar el Museo de Florence Nightingale en Saint Thomas Hospital, donde aún funciona la primera escuela de enfermeras fundada por la célebre madre de la enfermería moderna. Su lámpara también está conservada en el museo, donde recibe la visita de todos aquellos curiosos que alguna vez escucharon o estudiaron la historia de “La dama de la lámpara”.

Este símbolo de la enfermería muestra 

    • La luz que se requiere en todos los actos de cuidado.
    • Símbolo de la claridad y el conocimiento,
    • Iluminación que brinda el saber y la calificación personal, en relación con el autoconocimiento y la interacción respetuosa con el otro. (blog enfermería moderna)

Fuentes: Generación Enfermería, Universidad Mexicana y Que aprendemos hoy.

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Fumar es saludable….

…. o al menos así lo creían de los años 20 a los años 50, las industrias tabaqueras. Para ello utilizaron como imagen de sus campañas publicitarias a actores, deportistas y sorprendentemente a médicos y enfermeras. Un anuncio de 1946 decía en su campaña: “Veinticuatro horas al día tu medico permanece al pie del cañón; un par de cabezadas de sueño, unas cuantas caladas al cigarro… ¡y ya está listo para seguir su trabajo!” . Para quedarse helado !oigan!.

Ojo al dato: En 1949, el “Journal of the American Medical Association” (Revista de alto impacto) llegó al extremo de publicar supuestos estudios científicos que demostraban que los cigarrillos de Phillip Morris eran menos irritantes y sugería a los médicos que los recomendaran.

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Otras de las frases que más se ven en los carteles publicitarios de esa época son: “La mayoría de los médicos prefiere fumar Camel”, “Cuida tu salud, fuma Chesterfield”, ‘L&M, justo lo que el médico te mandó”. Y claro, imaginaros, con lo crédulos que somos algunas veces, si le añadimos que el fumar era una moda y que te lo recomienda el doctor, pues allí fumaba !hasta el perro!. Que puede ser mejor que eso…

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A finales de los 50’s, empezaron a surgir multitud de estudios que demostraron la relación entre el tabaco y el cáncer, entre otras enfermerdades. Fue entonces cuando empezaron a cambiar el “chip” y los anuncios favorables se fueron retirando progresivamente para sustituirlos por otros más realistas: “El tabaco mata”. Pero para entonces el daño ya se había hecho y miles de personas ya eran adictos a una sustancia que creían beneficiosa, en parte, por la publicidad que habían hecho de él el personal sanitario. Los años de post guerra verán un rápido incremento de los casos de cánceres, especialmente pulmonares. Poco a poco la evidencia comienza a poner freno a este tipo de publicidad y nuevos modelos vinculados al deporte, a los estilos de vida, etc, se populariza

La relación entre el tabaco y los médicos siempre ha sido ambigua, marcada por la moda, una formación deficiente y el alto porcentaje de médicos fumadores. Ahora podemos decir que esta relación ha cambiado. En España gracias a la conocida “Ley Antitabaco”, tenemos espacios más saludables y libres de humos. Cada año, el 31 de mayo, la OMS y asociados de todo el mundo celebran el Día Mundial Sin Tabaco, dedicado a resaltar los riesgos para la salud asociados al consumo de tabaco y promover políticas eficaces para reducir ese consumo. El tema del Día Mundial Sin Tabaco en el 2013 fue la prohibición de la publicidad, la promoción y el patrocinio del tabaco; Campaña que hubiera venido de “perlas” en aquellos años 50, en los que el auge del humo blanco era más que evidente. 

Lo que esta en nuestra mano ahora, como personal sanitario que somos, es fomentar las políticas saludables, avanzar en promoción de la salud y adquirir hábitos saludables. Entre todos es más fácil, entre todos es posible! 😉

Conclusiones:

1.- Para poder educar sobre algo, hay que empezar por uno mismo. No puedes decirle a tus pacientes que dejen de fumar, que es perjudicial para su salud; y que cuando salgan del hospital o centro de salud, te vean fumando en la puerta. Tu credibilidad queda en tela de juicio.

2.- 100% Cuestionable cuan veraz es la información que se publican en revistas internacionales de renombre y que, dado su alto impacto, sus recomendaciones se suelen seguir al pie de la letra. Entran en juego los conflictos de intereses: “si tu me pagas X, yo publico algo que te beneficie”, “Yo me aseguro un dinero y tu la fama”. Hay que tener cuidado, con este tipo de cosas.

3.- No creas todo lo que te dicen, ni la mitad de lo que ves. O como también se dice: “Cuatro ojos ven más que dos” ; contrasta información, no te quedes con lo primero que encuentres!

4.- Creemos salud! 😉

Fuentes: Tabaco Update, Quo, OMS, MSSSI, Diario Médico.

Más imagenes en: http://flic.kr/s/aHsjTbwSyk